Domingo, 1 de Noviembre de 2009, 7:21hs
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Fuente:
EFE
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BANCA - TRIBUNALES
La banca encara una nueva ola de demandas por blindaje ante tipos de interés
Madrid, 1 nov (EFECOM).- La banca española se enfrenta a un nuevo
aluvión de demandas judiciales por los productos vendidos a sus
clientes para blindarse frente a las subidas de tipos de interés,
que les han acarreado abultadas pérdidas en un entorno económico con
el precio del dinero en mínimos históricos.
Desde que en abril de 2003 un Real Decreto obligara a la banca a
ofrecer instrumentos para que los contratantes de hipotecas a tipo
variable se cubrieran ante el aumento de tipos, las entidades han
comercializado los llamados "swaps", que están generando multitud de
reclamaciones al Banco de España y han llegado ya a los tribunales.
"Son productos de permuta financiera que permiten que el cliente
no pague más de un determinado tipo de interés por mucho que suba el
precio del dinero, pero que no le dejan beneficiarse cuando baja",
explica el abogado Juan Ignacio Navas.
El letrado del despacho Navas & Cusí, que prepara una treintena
de demandas, critica que los bancos y cajas no informaron de las
desventajas de estos productos y sus elevados costes de cancelación.
Para el abogado y profesor de Derecho Bursátil de la Universidad
Carlos III, Fernando Zunzunegui, este problema podría tener más
implicaciones para la banca que el caso Lehman Brothers, ya que ha
llegado a amenazar la continuidad de muchas empresas.
Entre las entidades que más comercializaron los swaps, bien a
pymes o bien a particulares, figura el Banco Santander, Caixa
Galicia, Banc Sabadell, Bankinter, BBVA, La Caixa o Caixa Sabadell.
Varias se han enfrentado ya al rasero de los tribunales, que en
algunos casos les han condenado a compensar a los afectados y en
otros han validado la correcta comercialización de los productos.
Uno de los órganos más duros ha sido la Audiencia Provincial de
Alava, que calificó las cláusulas del contrato como "oscuras", con
lo que el cliente quedaba "en situación de inferioridad" porque
firmó un documento "creyendo que le beneficiaba cuando en realidad
no podía entender las operaciones".
Tanto la Audiencia de Alava como la de Jaén han subrayado que los
propios responsables de las entidades financieras que recomendaron
esos productos desconocían los pormenores de su funcionamiento.
En cambio, la Audiencia Provincial de Madrid desestimó las
demandas de dos clientes contra el Santander al sostener que los
contenidos del contrato eran "lo suficientemente claros para
permitir la emisión de una declaración de voluntad plenamente
consciente y vinculante".
La misma variedad de opiniones ha expresado el Banco de España,
que inicialmente consideró que para la correcta comprensión de estos
contratos se requiere una formación financiera "superior a la que
posee la clientela bancaria en general", aunque en las últimas
resoluciones ha apoyado el comportamiento de las entidades.
Los swaps son tan complejos que tampoco los entienden fácilmente
las sociedades, como ocurrió con la empresa vasca Piezas y Conjuntos
Industriales, que ha conseguido que se le devuelvan los más de
31.000 euros que su banco le había cobrado por liquidar el swap, que
había dejado de utilizar por las pérdidas que le ocasionaba.
Uno de sus directivos, Sergio Jurado, se quejó en declaraciones a
EFE de que "no nos explicaron con claridad las condiciones del
contrato" y afirmó que, cuando exigían información, no encontraban a
nadie que supiera explicarles el funcionamiento del producto, cuya
liquidación dejó en números rojos a la empresa.
Por su parte, las entidades financieras consultadas por EFE
reconocen que en algunos casos se han cometido errores, aunque
critican el oportunismo de los clientes que "se suben al carro de
las demandas para ver qué pillan", y que, "tras meses recibiendo
beneficios del producto, empiezan a quejarse cuando les toca pagar".
En general, la banca considera que ha comercializado los swaps
correctamente, y asegura que los casos de mala praxis "no justifican
el monumental ruido que se está generando", en referencia a las
quejas de agrupaciones como Adicae o la Asociación de Usuarios
Afectados por Permutas y Derivados Financieros, que han anunciado su
intención de emprender acciones judiciales contra estas entidades.
Los bancos y cajas afirman que no se van a "plegar a presiones",
ya que su objetivo es analizar todas las reclamaciones y aceptar las
consecuencias sólo en los casos de actuación negligente. EFECOM
atc-ecm/vnz